JoséLuis Rodríguez
16 hábitos de las personas con alta inteligencia emocional (parte 3) #14 Son proactivos, no reactivos Las personas con alta inteligencia emocional son proactivas, es decir, se mueven antes de que la situación lo exija. Proponen planes, estrategias, se plantean objetivos, etc. Tienen una mentalidad y una actitud de éxito y actúan en pos de sus objetivos marcados. Miran la vida desde una perspectiva de aprendizaje, no de victimismo. De esta forma no se resignan a un papel pasivo en sus vidas sino que “cogen el toro por los cuernos” y son ellos los que escriben su destino. No esperan a que la vida mueva ficha, se mueven ellos primero. #15 Son dueños de su tiempo y deciden en qué emplean sus energías Saben gestionar su tiempo de trabajo y su tiempo de ocio, su tiempo de estudio y su tiempo de relax. Establecen horarios, planifican tareas y definen objetivos. No les importa cancelar planes si con ese tiempo pueden hacer algo prioritario para ellos. Conocen cuáles son sus valores y los riegan continuamente. Emplean su tiempo y sus días en aquello que les apasiona y lo dan hacia los demás como un regalo. #16 Saben autogenerarse momentos de felicidad. La felicidad no es algo externo que les viene o no les viene, la felicidad es una forma de ver la vida. Las personas con alta inteligencia emocional saben autogenerarse emociones positivas y que sirvan de potenciador de situaciones mágicas. Manejan las emociones a su gusto y pueden elegir cómo sentirse en cada situación. De esta forma, saben generar emociones agradables que le ayuden en su día a día. Nada está escrito y tú puedes convertirte en una persona con alta inteligencia emocional Como ves, las personas con alta inteligencia emocional basan su vida en estos hábitos emocionales. Vivir una vida plena no es difícil si sabes cómo hacerlo. Aprende a reaccionar de la manera que tú quieres y toma las riendas de tu vida.
JoséLuis Rodríguez
16 hábitos de las personas con alta inteligencia emocional (parte2) #6 Se cuidan y saben lo importante que es la salud Duermen lo suficiente, hacen deporte, se alimentan bien, mantienen relaciones sanas, se alejan de los problemas, buscan el bienestar… Saben qué conductas les benefician y no dudan en hacerlas. Saben a dónde le conduce tener apatía en sus vidas y son conscientes de que sólo tenemos un cuerpo y una vida. Como decían los griegos, Mens sana in corpore sano (“una mente sana en un cuerpo sano”). Toda persona con alta inteligencia emocional cuidará su cuerpo de la misma manera. #7 Se enfocan en lo positivo, aun en la adversidad Las personas altamente inteligentes emocionalmente son conscientes de su entorno y no se centran demasiado tiempo en lo negativo. Prefieren mantener el foco en lo positivo de cada situación, incluso cuando tienen problemas. Practican la disociación y ven la situación desde distintos puntos de vista para encontrar una solución. No se agobian con los problemas y se hunden sino que ponen todas sus energías en aquello que pueden hacer para resolver la situación, aquello que sí depende de ellos y que tienen bajo control. Ante toda dificultad, existe algo positivo en lo que enfocarse. #8 Se rodean de gente alegre y con buenas vibraciones “Dime con quién andas y te diré quién eres” es algo que tienen claro las personas con alta inteligencia emocional, por eso se relacionan con gente soñadora, personas optimistas y con energía positiva. Se alejan de personas tóxicas y vampiros energéticos que sólo quieren arrastrarlos a su visión negativa de la vida. Al tener buenas vibraciones y rodearse de gente positiva, ven el mundo desde una perspectiva más sana y que favorece la creatividad. Suelen relacionarse con personas que sean buenas influencias y que les llenen. #9 Defienden su asertividad. Saben decir NO Saber decir que NO es un paso de gigante si quieres aspirar a tener alta inteligencia emocional. Estas personas ponen límites cuando es necesario y defienden sus valores ante todo. La asertividad es saber decir aquello que sientes y quieres respetando tus derechos y los de los demás. #10 Aprecian y valoran lo que ya tienen No centran su atención en aquello que les falta sino que valoran lo bien que están con lo que ya tienen. Las personas con alta inteligencia emocional tienden a evaluar positivamente su vida, sus relaciones, su trabajo y su estatus económico aunque no sea el que ellos querían. No sienten frustración por lo que aún no tienen, prefieren enfocarse en lo que han avanzado y lo que ya poseen. Valoran las experiencias que les da la vida y que les hacen ser como son. #11 Saben pasar página y no anclarse al pasado Han aprendido a cerrar etapas y a no revivir continuamente aspectos del pasado, positivos o negativos. Viven en el presente y no se atormentan continuamente por lo que pueda venir en el futuro. Eso les lleva a sufrir menos ansiedad y estrés. Ser inteligente emocionalmente requiere saber cuándo ha terminado una etapa de tu vida y comienza otra, sin dejar de crecer por el camino. #12 Conocen sus debilidades y sus fortalezas y se mejoran continuamente Saben cuáles son sus virtudes y sus puntos fuertes, pero también conocen profundamente cuáles son sus debilidades y sus puntos débiles. Esto viene de un proceso de autoconocimiento profundo (un conócete a ti mismo en toda regla). Las personas con alta inteligencia emocional tratan de mejorarse a sí mismos continuamente, manifiestan valores altos en resiliencia (la capacidad de reponerse tras una caída). Aun con limitaciones, no dejan de querer conseguir sus sueños y crecer por el camino. #13 No les asusta cambiar Saben que cambiar forma parte de la vida y que negar el cambio es negar la vida misma. Abrazan la incertidumbre y aceptan que hay cosas que no pueden controlar. Agradecen las oportunidades que les brinda la
JoséLuis Rodríguez